La belleza: un tema urgente. Sugerencias para un curso breve de estética

Si  llegara a encontrarme  con alguien  que  alimente en su alma la muy humana  actitud  de disfrutar de algo verdaderamente  bueno, pero bueno de verdad, y en tal empeño quisiera gustar verdaderamente  de la belleza,  no dudaría en  aconsejarle la lectura de este libro.  No es un texto escrito para estudiantes de arte sino para nosotros, para todos, aunque pueda desde luego servir de guía para un curso en una academia.

Para entrar en un universo  tan salpicado de falsificaciones como es el mundo del arte, no hay mejor introducción que empezar por el concepto de belleza, y una vez conocida ésta,  de ahí saltar a sus expresiones infinitas. Es precisamente por esto mismo que le pondría a mi interlocutor al alcance de su vista  esta obrita pequeña, enjundiosa, plena de riquezas,  acompañando mi gesto con  la frase emblemática que escuchó  el niño Agustín: tolle, lege.  Es uno de los mejores consejos que alguien puede recibir en la vida.

Los jardines no crecen a su aire, necesitan cultivarse.  Si se quiere aprender a degustar el goce estético, que forma parte de la cultura o del cultivo, le diría, como revelando un secreto,  que  aquí hay una oferta apetecible y al mismo tiempo muy apropiada para lograr ese objetivo. Se trata de un pequeño ensayo sobre estética que constituye toda una apuesta,  un camino que ayuda  a  recuperar la belleza.

Gabriel Dondo nos  invita  con amable amistad a liberarnos de prejuicios, a pensar con libertad y a dialogar con lealtad. La propuesta no puede parecer más sugerente y como tal,  luce atractiva,   interesante.  Su lectura exige cierta madurez, desde luego. Pero merece la pena intentarlo.

La belleza es el esplendor de la verdad. Hay que afinar para captarla, hay que quitar los obstáculos, porque si un cristal está sucio no deja pasar la luz, se necesita una transparencia para llegar a la lucencia, a la claridad, al resplandor. De este modo podremos ser alumbrados y convidados al gran acontecimiento: la contemplación, que   -nos dice nuestro guía- es un conocimiento acompañado de admiración. Pueden creerme, no es poca cosa, el premio merece el esfuerzo.

De casta le viene al galgo… no es fácil, cuando se percibe la hondura del planteamiento, dejar de acudir al refranero que vincula al autor con Horacio Osvaldo Dondo, su padre, poeta exquisito cuyo nombre ha quedado intrínsecamente unido a grandes figuras del arte argentino,  de la estirpe de Francisco Luis Bernárdez, Leonardo Castellani,  Jacobo Fijman, Rafael Jijena Sánchez,  Lisardo Zía y -nada menos-  Leopoldo Marechal. RB

DONDO, Gabriel; La belleza: un tema urgente. Sugerencias para un curso breve de estética. Promesa-Logos, Rosario, 2012



No hay comentarios todavía.

Dejá un comentario

(requerido)

(requerido)


Security Code: